Si no tenemos los ingredientes correctos; todos y cada uno de ellos la receta no va a salir como queremos. Puede salir mejor o peor pero desde luego será diferente.
Que la sal y el azúcar juntos a veces saben bien. Sino que se lo digan a los pistachos cubiertos de chocolate. Podemos comernos una bolsa entera. Que hay platos muy muy elaborados, de esos que dejas la cocina patas arriba y solo pensar en recogerla te da una pereza tremenda, pero ¿como saben? y ¿cuan grande es la satisfacción de haber hecho eso vosotros solitos?
Que hay comidas que merecen ser compartidas con la gente a la que queréis, porque han salido tan perfectas que sería egoísta quedároslo paro vosotros solos, y romántico también.
Vuestra receta es única y personal, y hay que probar y probar, equivocarse, acabar llamando a un chino para comer arroz tres delicias, abrir el tupper que te envío tu madre o ir al mcdonalds 24 horas, si, pero lo importante es mantenerse firme en la convicción de que al final, sea como sea, la receta será perfecta. Porque es vuestra.
